19 Mar El momento en que la luz y la oscuridad se equilibran
Hola querida lectora,
¿Cómo estás en estos días en que la luz vuelve poco a poco a abrirse paso?
Este sábado llega el equinoccio de primavera, el momento en que el Sol ingresa en Aries y el ciclo astrológico vuelve a comenzar.
Es el único momento del año en que la luz y la oscuridad se encuentran en perfecto equilibrio, antes de que los días empiecen poco a poco a alargarse.
En astrología, este punto del año marca el verdadero inicio del año: el momento en que el zodiaco se abre de nuevo en su primer grado, con la energía de Aries, ese fuego iniciático que inaugura, impulsa y pone en movimiento la vida.
No es casual que muchas tradiciones y culturas hayan celebrado este tiempo como un momento de renacimiento.
Después de los meses silenciosos del invierno, algo empieza a despertarse bajo la tierra. Los brotes aparecen, los días se alargan y la vida comienza a empujar hacia fuera.
Uno de los símbolos más antiguos de este momento es el huevo.
Un pequeño universo cerrado que guarda dentro la posibilidad de la vida. Algo aparentemente inmóvil… pero lleno de potencia.
No hace falta irse muy lejos para encontrarlo. En muchas tradiciones de Pascua el huevo sigue apareciendo de distintas formas: en las monas que se comparten estos días, en los huevos que se pintan y se esconden para que los niños los busquen, en ese gesto tan simple de romper la cáscara para que algo nuevo pueda mostrarse.
Quizá por eso el huevo ha sido durante siglos una imagen del comienzo de la vida.
Algo que parece quieto por fuera… pero que en realidad está esperando el momento adecuado para abrirse.
Y tal vez por eso estos días también siento que algunas cosas empiezan a tomar forma dentro de Carta Blanca.
En mi carta anterior os hablaba de algo nuevo que se ha abierto paso: la BAM Station.
En estos primeros días de compartir la notícia muchas me habéis escrito con curiosidad preguntando : ¿Mar qué es exactamente eso de la BAM , en qué consiste?
Y he pensado que quizá la forma más sencilla de explicarlo es empezar por el principio.
Mi primer encuentro con la BAM fue hace un par de años, en el centro de mis amigos Laura y Marc. Recuerdo al terminar la sesión una sensación muy buena y distinta, difícil de explicar con palabras. Y quería más…
El único inconveniente era que estaba lejos de mi casa en Barcelona y, por logística, podía ir mucho menos de lo que me hubiera gustado.
Y hace poco empezó a aparecer una pregunta bastante sencilla, y quizá un poco loca:
¿y si pudiéramos tener una también aquí, más cerca y poderla ofrecer a mi familia y personas que me conocen por Carta Blanca?
Así fue como la idea de traerla empezó a tomar forma. Compartir esta tecnología y ofrecerla a mi comunidad… Una manera de seguir tributando a mis planetas en casa 11.
La BAM en sí propone un movimiento suave, rítmico que invita al cuerpo a entrar en un estado profundo de descanso y reorganización, de equilibrio natural. Es una experiencia difícil de explicar desde fuera, porque realmente se comprende cuando el cuerpo la vive.
Para mí no es algo separado de la astrología, sino un complemento en coherencia,
Si la astrología nos ayuda a comprender nuestros ciclos, el cuerpo también necesita espacios donde poder integrarlos.
Si lo que te cuento de mi experiencia personal te despierta curiosidad, puedes encontrar más información o reservar una sesión aquí:
Explorar BAM Station
Y si hablamos de cosas que sí llevaban tiempo esperando su momento, hay otra que por fin empieza a tomar forma.
Desde hace años tenía ganas de crear un encuentro presencial donde trabajar la astrología de una forma más vivencial, menos mental.
Pero para eso necesitaba algo muy concreto: un lugar.
Y ese lugar es la Sala Éter — Carta Blanca Rural y nuestra casa en el pueblo— que ha tardado casi tres años en estar lista para también ser compartida.
Y ahora sí siento que ha llegado el momento.
El próximo 30 de mayo celebraré allí el primer Astro Live: un encuentro presencial en grupo muy reducido donde explorar la carta natal desde la experiencia directa.
La idea no es tanto estudiar astrología desde la teoría, sino observar cómo ciertas energías se expresan en nuestra forma de sentir, actuar y relacionarnos.
Si sientes que te gustaría formar parte, puedes ver toda la información aquí:
Descubrir Astro Live
Quizá el Equinoccio nos recuerda precisamente esto.
Que hay cosas que llevan tiempo esperando las condiciones adecuadas para poder nacer.
Que las semillas no brotan de golpe, sino cuando la tierra, la luz y el momento se alinean.
Y que, a veces, lo único que necesita la vida para abrirse paso…
es que le demos un poco de espacio.
¡Feliz plenilunio Pisciano y feliz día del padre!
Abrazo de más de ocho segundos,
Mar 🌙